Si un aficionado a la buena comida se aparta de los circuitos en que habitualmente se mueve y cuyas características son, en general, conocidas, puede llevarse más de una sorpresa.
Por casualidad supe de este pequeño local, cercano a la antigua Estación Mapocho y al Mercado Central, que atrae clientela del barrio con la pizarra que anuncia cada día diferentes menús completos a precios mínimos, tal vez muy bien hechos, pero que no salen del recetario chileno básico. Me llamó la atención, sin embargo, un letrero que ofrecía "platos russos", y entré. Cocinan y atienden una señora con poco tiempo en Chile, de origen moldavo, casada con ucraniano, y su hija, que ya habla bien el español. Efectivamente, hay una breve lista con cuatro o cinco especialidades comunes a varios países de la ex Unión Soviética, preparados en forma casera y que, según nos dijeron, suelen cambiar cada sábado.
Probé así una auténtica ensalada rusa, llamada "Olivie", con más ingredientes que aquella que acá conocimos desde chicos, pues incluía las típicas papas con mayonesa, arvejitas y zanahoria, más trozos de pollo, pepinillos y tajadas de buen salame ($1.550). Luego, un gran tazón del clásico bortsch, con un abundante y suculento caldo aliñado con dill y otras hierbas, pedazos de carne de cerdo previamente salteada, mucho repollo, betarraga, papa y cebolla, y crema ácida en un pocillo aparte ($1.500). Muy finos y de masa esponjosa cuatro panqueques (blinchiki) doblados en triángulos y servidos con rollitos de salmón ahumado y caviar de salmón ($5.500), que con carne o ave cuestan menos. Algo inferiores los pelmeni, ravioles rellenos con cerdo molido ($1.850), para untar los cuales se ofrece crema ácida y mantequilla. Café ($750) y sauvignon blanc Misiones de Rengo ($4.000), que fueron a comprar, pues se había terminado su escasa dotación de vinos. Así fue mi hallazgo de quien (con título universitario) cocina, por gusto o necesidad, sus recetas tradicionales, con excelente mano y un especial sentido del aliño, y de paso nos muestra algo de un arte culinario que casi todos ignoramos.
Truco: Puede buscar por tan solo un trozo de texto, por ejemplo: kura basta para buscar el restaurante "Sakura"o pancho sirve para buscar el restaurante "A Pinch of Pancho". El sistema distingue entre palabras con acentos.